GLAUCOMA

En motivo a la Semana Mundial del Glaucoma (del 12 al 18 de marzo de 2017), en ec-europe queremos concienciaros sobre la importancia de esta enfermedad.

El glaucoma es una enfermedad que afecta al nervio óptico, lenta y progresiva, y que casi siempre está asociada a una elevada presión intraocular (PIO).

Es la segunda causa de ceguera en el mundo, después de la catarata.

Existen diferentes tipos de glaucoma según:

La amplitud del ángulo:

  1. Ángulo abierto: el más común. Los canales de drenaje no están obstruidos.
  2. Ángulo cerrado: Los canales de drenaje están bloqueados.

y su origen:

  1. Primario: cuando la causa es desconocida.
  2. Secondary: cuando es causado por infección, inflamación, tumor u otras condiciones.

Los factores de riesgo más importantes son:

  • La edad: la prevalencia de glaucoma aumenta con la edad.
  • Ser de etnia negra: comparados con la etnia blanca, su prevalencia es 3 veces mayor.
  • La historia familiar: tener parientes cercanos (padres o hermanos) con glaucoma aumenta su riesgo relativo.
  • Otros factores como la hipertensión o la diabetes también están asociados a un mayor riesgo de desarrollar glaucoma.

Normalmente el glaucoma es asintomático aunque el paciente puede notar pérdida de visión que empieza afectando a los alrededores del campo visual quedando útil solamente la visión central, conocido como “visión en túnel”. La pérdida de visión no se puede recuperar una vez ya haya sucedido.

Es posible que se diagnostique el glaucoma después de que haya ocurrido daño grave e irreversible. Por ello, es muy importante la detección precoz de esta enfermedad. Todas aquellas personas con alto riesgo de desarrollar glaucoma deberían pasar por un examen del ojo cada 1-2 años.

El glaucoma se detecta durante un examen oftalmológico a través de:

  • Una tonometría: para medir la presión intraocular
  • Una gonioscopía: para determinar el ángulo de drenaje
  • Una oftalmoscopia: para examinar el nervio óptico e identificar daño, si lo hubiera
  • Una prueba de campo visual: para buscar puntos ciegos en la visión
  • Una paquimetría: para medir el espesor de la córnea

El tratamiento del glaucoma depende de la gravedad de este así como de la respuesta que dé a dicho tratamiento. Este tiene como objetivo reducir la presión intraocular, prevenir la pérdida de visión y evitar mayor daño en el nervio óptico.

La forma más común para tratar el glaucoma es con gotas y colirios.

A algunos pacientes se les recomendará terapia con láser (trabeculoplastia) o cirugía para mejorar el drenaje del ojo.